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Winter is coming!
Pocos kartistas se atreven a rodar en invierno. En la práctica, a menos que las condiciones sean “extremas”, no hay nada que impida sacar el kart del garaje y seguir poniéndose al volante. No cabe duda de que las pistas estarán más libres y tendremos todo el espacio que queramos en los paddocks: condiciones que, para algún que otro kartista, podrían fomentar el relajamiento y la diversión, haciendo que la molestia de las manos congeladas quede en segundo plano. Lo que no hay que olvidar, sin embargo, es que el frío intenso no ofrece las condiciones ideales para correr, ni para el kart y todos sus accesorios, ni para los neumáticos, ni para el piloto. Por tanto, si se decide salir igualmente a la pista, conviene tomar algunas medidas para afrontar la situación de la mejor manera.
1. Neumáticos
Es conveniente preocuparse de que los neumáticos alcancen la temperatura de ejercicio correcta, incluso aumentando la presión de inflado. Cuando el kart esté parado, se pueden utilizar mantas térmicas, pero son accesorios caros, de los que muy pocos pilotos disponen y que, sobre todo, están prohibidas en competición.
2. Radiador
Es indispensable cubrir completamente el radiador con la persiana con la que esté equipado, o bien con cinta adhesiva. Lo importante es reducir al mínimo el impacto del aire, de manera que el motor consiga alcanzar la temperatura de funcionamiento correcta. Es importante contar con una válvula termostática, que evite el paso del agua a través del radiador cuando la temperatura del motor sea ya baja. Sin embargo, no hay que usar jamás el líquido anticongelante: está prohibido.
3. Carburante
También el carburante se ve afectado por el frío, provocando la aparición de condensación en el bidón. Para remediar este inconveniente, hay que utilizar un embudo de decantación a la hora de llenar el depósito. Además de esto, se ha de agitar bien el bidón para que el aceite y la gasolina se mezclen a la perfección.
4. Frenos
Antes de aumentar el ritmo, hace falta que todo alcance una cierta temperatura, incluidos los frenos. Para hacerlo, hay que calentarlos gradualmente durante las primeras vueltas, sin efectuar frenadas forzadas a final de recta, sino frenando de manera constante, para que los discos se calienten progresivamente.
5. Carburación
Tampoco hay se debe forzar el motor antes de que el agua haya alcanzado la temperatura correcta. Para favorecer el proceso, es mejor llevar una carburación levemente enriquecida. Si, a pesar de ello, se nota una dificultad excesiva para alcanzar los 52-55 °C, se puede pensar en instalar una bujía más caliente. Lo importante, no hace falta recordarlo, es no darle nunca apretar al motor antes de que la temperatura del agua haya alcanzado el valor idóneo.
6. Equipación
La cabeza es la parte que da menos problemas: el casco constituye también un reparo contra el viento frío. La única medida a tomar, si se quiere, es la de llevar bajo el casco un sotocasco, típico de automovilismo. Para el cuerpo pueden ir muy bien los remedios “de ciclista”, o sea, las hojas de periódico en el pecho y, si se quiere, un anorak. Para quien no se conforma sólo con eso, existen camisetas interiores específicas para las bajas temperaturas.Para las piernas, es fundamental llevar unos pantalones bajo el mono. Opción económica: unos leotardos de lana. Opción más costosa: unas mallas de las usadas para running.
Las extremidades son las que más sufren, especialmente las manos. Para estas, el remedio casero es ponerse guantes de lana bajo los guantes técnicos de piloto. Si se quiere, se pueden llevar también debajo unos guantes de látex, como los que se usan para la limpieza, que protegen contra el aire. Naturalmente, son más eficientes (aunque más costosos) los guantes técnicos cortavientos de ciclista.
Con los pies, sucede algo parecido. Los calcetines de lana aguantan más el calor y puede ser que los tengamos ya en casa, pero el efecto es claramente limitado. Los calcetines técnicos de ciclista van un poco mejor. Pero lo ideal son, sin duda, los cubrebotas de neopreno. No son el no va más como estética, pero guardan el calor corporal cuando el frío es intenso.