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La importancia de las llantas
Las llantas influyen en el comportamiento del kart de una manera que no muchos pilotos conocen. Los materiales y formas en las que se construyen modifican la temperatura de los neumáticos y, por tanto, el carácter del kart.
Con la pista engomada y/o muy caliente solemos utilizar llanta de magnesio, que permite mantener una temperatura lo más controlada posible en los neumáticos durante la carrera. En el caso de la pista con un agarre ligero y caliente, también se puede utilizar una llanta de magnesio, pero de unas características diferentes a las primeras. Estas deben retener más calor y, por tanto, fomentar el alcance de la temperatura de operación del neumático.
Por el contrario, en condiciones de muy bajo agarre, especialmente en lluvia, el aluminio es un material elegido. Esto es debido a que hace subir la temperatura del aire del neumático, aumentando por consiguiente la presión y la temperatura del neumático. Además, la rigidez del aluminio es inferior a la del magnesio.
Y, ¿qué ocurre cuando la pista está seca y fría? Pues, lo mejor es probar llantas de diferente material y obtener conclusiones.
Sabremos si una llanta no es la adecuada en función del comportamiento en pista, pero además se puede detectar en las presiones. Si, al volver al box, la diferencia de presión respecto a lo registrado antes de la prueba es de más de 0,25-0,30 bar, en las llantas de magnesio, o más de 0,30-0,35 bar, en las de aluminio, significa que el kart patina. La fricción del neumático se convierte en calor, que se transmite al aire contenido entre la llanta y el neumático, el cual, a su vez, genera un aumento de la presión.
Cuanto mayor es la diferencia de presión, más patina el kart. Lo más sencillo, es observar la superficie de los neumáticos: si en todos está seca y poco pegajosa, tendencialmente esto es señal de que el kart patina y, por tanto, haría falta montar llantas que generen mayor agarre. Por el contrario, si todos los neumáticos tienen un aspecto grasiento y un color más oscuro, habría que corregir el agarre.
La sección interior de la llanta también tiene algo que aportar. Cuanto más ancha sea, menos cantidad de aire contendrá el neumático, y por tanto, mayor control en las presiones y temperaturas de la rueda.